- 1 -
A veces es difícil pensar que esta bola de piedra y nubes
venía bien antes de la masificación del plástico,
y la invención de lo desechable,
A ratos es difícil creer que se vivió una época de bíblica inocencia,
que desconocía asuntos como el inconsciente colectivo,
o como saber que todos nos secamos la boca
con la misma parte de la toalla.
Por eso ahora es casi imposible calcular
la fórmula del parqueadero 24/7,
con la preocupación de los rayos UV sobre la pintura.
- 2 -
A pesar de las ataduras de la vida moderna,
todavía hay espacio para que los insectos se conduelan de los hombres,
porque no pueden dormir boca arriba prendidos del techo
sin el nerviosismo de caer al suelo;
y aunque el aire caliente corre sobre la tierra como un demonio de fuego,
los indolentes no sollozan por no beber el último sorbo de agua
que se evapora de aburrimiento en la botella casi vacía;
y si bien la gente se queja de la falta de emoción detrás del parabrisas,
nadie se conmueve de que el arcoiris siempre desaparezca,
o de que las aves ya no regresen cuando levantan el vuelo.
- 3 -
El reloj no puede competir contra la piel amarilla de una manzana,
ni contra el olor a polvo que otorgan los años a la gente,
o el repentino descubrimiento de que la vida es una fiesta aburrida,
parecida al interruptor donde ya no se lee on ni off,
parecida al foco que ya no enciende ni apaga.
Autor: Argifonte
arte para tontos
arte a la medida
martes, mayo 22, 2012
miércoles, mayo 16, 2012
❾
CAUSAS PERDIDAS
SE MENCIONA A UN NOBLE MARQUÉS
-Siempre fuimos leales a las causas perdidas -dijo el profesor-. El éxito para nosotros es la muerte del intelecto y de la imaginación. Nunca fuimos leales a los que tuvieron éxito. Les servimos. Yo enseño la resonante lengua latina. Hablo la lengua de una raza cuya mentalidad tiene su cima en la máxima: el tiempo es dinero. Dominación material. Dominus! ¡Señor! ¿Dónde está la espiritualidad? ¿El Señor Jesús? ¿Lord Salisbury? Un sofá en un club del West End. ¡Pero los griegos!
KYRIE ELEISON!
Una sonrisa luminosa aclaró sus ojos bordeados de oscuro y alargó sus largos labios.
-¡Los griegos! -dijo otra vez-. Kyrios! ¡Palabra refulgente! Las vocales que no conocen los semitas y los sajones. Kyrie! La radiosidad del intelecto. Yo debería dedicarme al griego, la lengua de la mente. Kyrie eleison! El constructor del water-closet y el constructor de la cloaca nunca serán señores de nuestro espíritu. Somos leales súbditos de la caballería católica de Europa que se fue a pique en Trafalgar, y del imperio del espíritu, no un imperium, que se hundió con la flota ateniense en Egospótamos. Sí, sí. Se hundieron. Pirro, descaminado por un oráculo, hizo un último intento por salvar la suerte de Grecia. Leal a una causa perdida.
En Ulises
de James Joyce
SE MENCIONA A UN NOBLE MARQUÉS
-Siempre fuimos leales a las causas perdidas -dijo el profesor-. El éxito para nosotros es la muerte del intelecto y de la imaginación. Nunca fuimos leales a los que tuvieron éxito. Les servimos. Yo enseño la resonante lengua latina. Hablo la lengua de una raza cuya mentalidad tiene su cima en la máxima: el tiempo es dinero. Dominación material. Dominus! ¡Señor! ¿Dónde está la espiritualidad? ¿El Señor Jesús? ¿Lord Salisbury? Un sofá en un club del West End. ¡Pero los griegos!
KYRIE ELEISON!
Una sonrisa luminosa aclaró sus ojos bordeados de oscuro y alargó sus largos labios.
-¡Los griegos! -dijo otra vez-. Kyrios! ¡Palabra refulgente! Las vocales que no conocen los semitas y los sajones. Kyrie! La radiosidad del intelecto. Yo debería dedicarme al griego, la lengua de la mente. Kyrie eleison! El constructor del water-closet y el constructor de la cloaca nunca serán señores de nuestro espíritu. Somos leales súbditos de la caballería católica de Europa que se fue a pique en Trafalgar, y del imperio del espíritu, no un imperium, que se hundió con la flota ateniense en Egospótamos. Sí, sí. Se hundieron. Pirro, descaminado por un oráculo, hizo un último intento por salvar la suerte de Grecia. Leal a una causa perdida.
En Ulises
de James Joyce
martes, mayo 08, 2012
Ironías de la vida
En las siguientes historias se verá que la existencia se vuelve más paradójica mientras está más cerca del centro, como dijo G.K. Chesterton. En boca de don Quijote sería: “Mira, Sancho, donde quiera que está la virtud en eminente grado, es perseguida”; lo mismo transformado en apotegma popular o chascarrillo mañanero: “Por donde se peca, se paga”.
Jorge Luis Borges, nacido en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899, es muy conocido por sus cuentos, con los cuales, incluso, se han hecho teorías científicas (por ejemplo, 'La biblioteca de Babel'). Sin embargo, en el poema ‘Un lector’ dice: “Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído”. Borges era sabio y lo tomaba con humildad, decía que no leía mucho, porque prefería la relectura. Fue un lector tan apasionado que hasta llevó esta figura hacia otro nivel y lo convirtió en un personaje más, un protagonista de sus cuentos.
Borges llegó a ser un erudito, sus ensayos así lo confirman, pero en un momento, cuando iniciaba la madurez de su vida, sus ojos se apagaron paulatinamente. En 1956, según el Diccionario Nauta de biografías, los doctores le prohibieron leer y escribir; y, cuando redactó ‘Elogio de la sombra’, para Borges ya no había “letras en las páginas de los libros”. El lector se quedó ciego.
Mientras Borges veía la luz en su nacimiento, Friederich Nietzsche vivía su ocaso mental. Este gran pensador quedó sumido en la locura a sus 45 años. Nietzsche fue quien dijo que el “hombre podía enfermarse de sí mismo”, por lo que prefería que su vida sea una "obra de arte, dominada por el instinto, carente de reflexión."
Nietzsche, el 'curita', se volvió loco por la sífilis que muchos han pensado fue autoinducida, sin embargo, en ese trayecto hacia la locura superó a varios de sus maestros con esa 'crueldad desesperada' que utilizaba cuando algo le merecía respeto.
De todas maneras, queda grabada en la memoria la idílica figura de este pensador que abraza y pide perdón a un caballo fustigado, expuesta en el libro de Milán Kundera. El pensador loco quizá fue el más consecuente con sus actos y pensamientos, rehuía de la violencia y del abuso, ya que "la vida misma es profundamente malvada; la vida no ha sido excogitada por la moral, no sabe nada de la 'verdad', sino que descansa en la apariencia y en la mentira artística; la vida hace escarnio de la virtud, pues es esencialmente atrocidad y explotación".
Thomas Mann, en su ensayo 'La filosofía de Nietzsche a la luz de nuestra experiencia' dice: "En una carta Nietzsche se describe a sí mismo de esta manera: soy "un hombre que nada desea más que perder cada día alguna creencia tranquilizante, que busca y encuentra su felicidad en esa liberación cada día mayor del espíritu. ¡Acaso yo quiero ser más espíritu libre de lo que puedo serlo!" Ésta es una confesión hecha muy pronto, en 1876. Es la anticipación de su destino, de su destrucción; es un saber anticipado de un hombre que será arrastrado a exigirse a sí mismo en cuestiones de conocimiento, a crueldades mayores de las que un espíritu puede soportar, y que ofrecerá al mundo el espectáculo de una autocrucifixión conmovedora". El pensador se volvió loco.
Al final de su vida, Nietzsche mantuvo un puente entre él y el mundo solo con la música, en cambio, a Beethoven este arte nunca le dejó dormir. Ludwig van Beethoven ha sido uno de los músicos que ha servido de modelo y escuela para nuevas generaciones. Sus composiciones han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad; es más, el primer movimiento de la Quinta Sinfonía, el Cuarteto de cuerdas n.º 13 fue incluido en el Disco dorado que fue enviado en la sonda espacial Voyager, en 1977, para que cualquier vida extraterrestre que lo encuentre (y le sea posible leerlo) entienda cómo es la vida en la Tierra.
Beethoven nació para la música, fue capaz de entender desde muy pequeño este lenguaje, ya que su padre fue tenor de la corte -muy dado a la bebida-; y, obsesionado por el ejemplo que supuso Mozart, quiso hacer de su hijo un prodigio.
Beethoven compuso 32 sonatas para piano, 16 cuartetos de cuerda, 7 tríos, 10 sonatas para violín y piano, la ópera Fidelio, 5 conciertos para piano y orquesta, uno para violín y orquesta, 9 sinfonías y varias oberturas. En 1796 sintió los primeros efectos de la sordera, cuando tenía 26 años, según la enciclopedia La Música, de Planeta.
En 1822 fue la última vez que dirigió en público por el problema de su audición, siempre en aumento, como reseña la Nueva Enciclopedia Larousse. Desde los 22 años, a Beethoven le perseguía la ilusión de poner música a la oda ‘A la alegría’ del poeta Friedrich Schiller, y no fue sino hasta 1823, que materializó su proyecto al componer su 9na. Sinfonía, que presentó al público el 7 de mayo de 1824. Él mismo dirigió la orquesta y los coros. Lo triste es que no pudo escuchar cómo sonaba. El gran músico y compositor estaba sordo.
Esta afección le provocaba un mal genio abrumador. Antes de morir, uno de los más célebres compositores terminó sus días sumido en el silencio total, la ingratitud de su sobrino, la pobreza y la enfermedad.
Si Stephen Hawking hubiera nacido en los tiempos de Beethoven, nunca hubiera podido transmitir su sapiencia y la profundidad de su pensamiento. A Beethoven ningún aparato electrónico lo ayudó con su sordera. A Hawking, una computadora lo asiste en su completa inmovilidad.
Stephen Hawking tiene esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Se la diagnosticaron a los 21 años, en 1963, y los doctores pronosticaron que moriría en 2 ó 3 años. Desde entonces, cada 8 de enero ha destrozado ese pronóstico, y ya ha sobrepasado los 70. Al ELA hay que agregar que una traqueotomía se llevó su voz. Estos dos factores serían más que suficientes para que Hawking viva inmerso en sí mismo, sin comunicarse con el exterior.
A pesar de sus problemas, Stephen Hawking, fue profesor Lucasiano de la Universidad de Cambridge durante 30 años, cargo que ocupó en 1669 Sir Isaac Newton. Y no es para menos, Hawking ha sido reconocido como uno de los físicos más brillantes que han existido. Es famoso por sus trabajos acerca de los agujeros negros, cosmología y gravedad cuántica. Su mente es tan brillante, que algunos de sus descubrimientos han estado a punto de hacer reescribir la física teórica conocida.
Hace 30 años, como relata el documental ‘La paradoja Hawking’, producido por la BBC, este científico puso a temblar al mundo cuando dio a conocer su teoría llamada ‘Paradoja de la información’. Logró comunicarla gracias a su computadora que le permite hablar y escribir. En lugar de teclado utiliza sus ojos y leves movimientos de su cabeza. Escribir le toma mucho tiempo y hablar le toma otro tanto. Por eso prefiere no presentarse en público, aunque si alguien le hace una pregunta, Hawking responde con ingenio, gracia, y buen humor. Claro, su réplica siempre se hace esperar ocho minutos o más, nunca es instantánea.
Hawking es capaz de trabajar sin calculadora. Ha dicho que el futuro de la humanidad está en el espacio porque ha imaginado cómo son los confines del universo, aún cuando siempre ha estado inmóvil, aquí en la Tierra.
Autor: Argifonte
Jorge Luis Borges, nacido en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899, es muy conocido por sus cuentos, con los cuales, incluso, se han hecho teorías científicas (por ejemplo, 'La biblioteca de Babel'). Sin embargo, en el poema ‘Un lector’ dice: “Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído”. Borges era sabio y lo tomaba con humildad, decía que no leía mucho, porque prefería la relectura. Fue un lector tan apasionado que hasta llevó esta figura hacia otro nivel y lo convirtió en un personaje más, un protagonista de sus cuentos.
Borges llegó a ser un erudito, sus ensayos así lo confirman, pero en un momento, cuando iniciaba la madurez de su vida, sus ojos se apagaron paulatinamente. En 1956, según el Diccionario Nauta de biografías, los doctores le prohibieron leer y escribir; y, cuando redactó ‘Elogio de la sombra’, para Borges ya no había “letras en las páginas de los libros”. El lector se quedó ciego.
Mientras Borges veía la luz en su nacimiento, Friederich Nietzsche vivía su ocaso mental. Este gran pensador quedó sumido en la locura a sus 45 años. Nietzsche fue quien dijo que el “hombre podía enfermarse de sí mismo”, por lo que prefería que su vida sea una "obra de arte, dominada por el instinto, carente de reflexión."
Nietzsche, el 'curita', se volvió loco por la sífilis que muchos han pensado fue autoinducida, sin embargo, en ese trayecto hacia la locura superó a varios de sus maestros con esa 'crueldad desesperada' que utilizaba cuando algo le merecía respeto.
De todas maneras, queda grabada en la memoria la idílica figura de este pensador que abraza y pide perdón a un caballo fustigado, expuesta en el libro de Milán Kundera. El pensador loco quizá fue el más consecuente con sus actos y pensamientos, rehuía de la violencia y del abuso, ya que "la vida misma es profundamente malvada; la vida no ha sido excogitada por la moral, no sabe nada de la 'verdad', sino que descansa en la apariencia y en la mentira artística; la vida hace escarnio de la virtud, pues es esencialmente atrocidad y explotación".
Thomas Mann, en su ensayo 'La filosofía de Nietzsche a la luz de nuestra experiencia' dice: "En una carta Nietzsche se describe a sí mismo de esta manera: soy "un hombre que nada desea más que perder cada día alguna creencia tranquilizante, que busca y encuentra su felicidad en esa liberación cada día mayor del espíritu. ¡Acaso yo quiero ser más espíritu libre de lo que puedo serlo!" Ésta es una confesión hecha muy pronto, en 1876. Es la anticipación de su destino, de su destrucción; es un saber anticipado de un hombre que será arrastrado a exigirse a sí mismo en cuestiones de conocimiento, a crueldades mayores de las que un espíritu puede soportar, y que ofrecerá al mundo el espectáculo de una autocrucifixión conmovedora". El pensador se volvió loco.
Al final de su vida, Nietzsche mantuvo un puente entre él y el mundo solo con la música, en cambio, a Beethoven este arte nunca le dejó dormir. Ludwig van Beethoven ha sido uno de los músicos que ha servido de modelo y escuela para nuevas generaciones. Sus composiciones han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad; es más, el primer movimiento de la Quinta Sinfonía, el Cuarteto de cuerdas n.º 13 fue incluido en el Disco dorado que fue enviado en la sonda espacial Voyager, en 1977, para que cualquier vida extraterrestre que lo encuentre (y le sea posible leerlo) entienda cómo es la vida en la Tierra.
Beethoven nació para la música, fue capaz de entender desde muy pequeño este lenguaje, ya que su padre fue tenor de la corte -muy dado a la bebida-; y, obsesionado por el ejemplo que supuso Mozart, quiso hacer de su hijo un prodigio.
Beethoven compuso 32 sonatas para piano, 16 cuartetos de cuerda, 7 tríos, 10 sonatas para violín y piano, la ópera Fidelio, 5 conciertos para piano y orquesta, uno para violín y orquesta, 9 sinfonías y varias oberturas. En 1796 sintió los primeros efectos de la sordera, cuando tenía 26 años, según la enciclopedia La Música, de Planeta.
En 1822 fue la última vez que dirigió en público por el problema de su audición, siempre en aumento, como reseña la Nueva Enciclopedia Larousse. Desde los 22 años, a Beethoven le perseguía la ilusión de poner música a la oda ‘A la alegría’ del poeta Friedrich Schiller, y no fue sino hasta 1823, que materializó su proyecto al componer su 9na. Sinfonía, que presentó al público el 7 de mayo de 1824. Él mismo dirigió la orquesta y los coros. Lo triste es que no pudo escuchar cómo sonaba. El gran músico y compositor estaba sordo.
Esta afección le provocaba un mal genio abrumador. Antes de morir, uno de los más célebres compositores terminó sus días sumido en el silencio total, la ingratitud de su sobrino, la pobreza y la enfermedad.
Si Stephen Hawking hubiera nacido en los tiempos de Beethoven, nunca hubiera podido transmitir su sapiencia y la profundidad de su pensamiento. A Beethoven ningún aparato electrónico lo ayudó con su sordera. A Hawking, una computadora lo asiste en su completa inmovilidad.
Stephen Hawking tiene esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Se la diagnosticaron a los 21 años, en 1963, y los doctores pronosticaron que moriría en 2 ó 3 años. Desde entonces, cada 8 de enero ha destrozado ese pronóstico, y ya ha sobrepasado los 70. Al ELA hay que agregar que una traqueotomía se llevó su voz. Estos dos factores serían más que suficientes para que Hawking viva inmerso en sí mismo, sin comunicarse con el exterior.
A pesar de sus problemas, Stephen Hawking, fue profesor Lucasiano de la Universidad de Cambridge durante 30 años, cargo que ocupó en 1669 Sir Isaac Newton. Y no es para menos, Hawking ha sido reconocido como uno de los físicos más brillantes que han existido. Es famoso por sus trabajos acerca de los agujeros negros, cosmología y gravedad cuántica. Su mente es tan brillante, que algunos de sus descubrimientos han estado a punto de hacer reescribir la física teórica conocida.
Hace 30 años, como relata el documental ‘La paradoja Hawking’, producido por la BBC, este científico puso a temblar al mundo cuando dio a conocer su teoría llamada ‘Paradoja de la información’. Logró comunicarla gracias a su computadora que le permite hablar y escribir. En lugar de teclado utiliza sus ojos y leves movimientos de su cabeza. Escribir le toma mucho tiempo y hablar le toma otro tanto. Por eso prefiere no presentarse en público, aunque si alguien le hace una pregunta, Hawking responde con ingenio, gracia, y buen humor. Claro, su réplica siempre se hace esperar ocho minutos o más, nunca es instantánea.
Hawking es capaz de trabajar sin calculadora. Ha dicho que el futuro de la humanidad está en el espacio porque ha imaginado cómo son los confines del universo, aún cuando siempre ha estado inmóvil, aquí en la Tierra.
Autor: Argifonte
miércoles, mayo 02, 2012
El olor de la vainilla
Entre las lamentaciones
de no saber qué habrá sido de ti,
y de fabular historias
a veces aterradoras:
El capulí del que te hablé sigue dando sus frutos,
la perra que no conociste acumula días y canas,
las paredes se descascaran y se llenan de pasta,
de pintura nueva, de visitas.
Entre cientos de correos que esperan el tuyo
se acumulan la distancia y el silencio,
esas tantas formas de vivir a medias,
esos tantos rompecabezas
con piezas perdidas.
Por eso la vainilla hoy me acerca a tu recuerdo,
esa esencia que conozco solo por referencia,
por vivir entre farmacias y supermercados.
Su aromática tersura me trae un fragmento de ti,
con el que te invento un futuro lejos,
con el que te lleno de contradicciones,
de recurrentes letanías,
de ilusiones que se secan una a una.
Autor: Argifonte
de no saber qué habrá sido de ti,
y de fabular historias
a veces aterradoras:
El capulí del que te hablé sigue dando sus frutos,
la perra que no conociste acumula días y canas,
las paredes se descascaran y se llenan de pasta,
de pintura nueva, de visitas.
Entre cientos de correos que esperan el tuyo
se acumulan la distancia y el silencio,
esas tantas formas de vivir a medias,
esos tantos rompecabezas
con piezas perdidas.
Por eso la vainilla hoy me acerca a tu recuerdo,
esa esencia que conozco solo por referencia,
por vivir entre farmacias y supermercados.
Su aromática tersura me trae un fragmento de ti,
con el que te invento un futuro lejos,
con el que te lleno de contradicciones,
de recurrentes letanías,
de ilusiones que se secan una a una.
Autor: Argifonte
sábado, abril 21, 2012
viernes, abril 13, 2012
Braile
Para el ciego hay una sola verdad:
las infinitas capas de la belleza
se marchitan entre el calor y el frío.
Al ciego no le importa el matiz,
el color del infinito,
el arcoiris de las cosas al mediodía,
o el de los fosfenos que aparecen al apretar los ojos.
Para el ciego existe una literatura:
el inconfundible lenguaje del tiempo
está escrito en el desgaste de las superficies,
en la porosidad de la ciudad,
en la resequedad de las personas.
Para el ciego, el llamado del destino es
el frenazo de los coches antes de chocarse,
el sonido del cristal cuando se quiebra,
el llanto de una mujer que no sabe llorar.
Autor: Argifonte
las infinitas capas de la belleza
se marchitan entre el calor y el frío.
Al ciego no le importa el matiz,
el color del infinito,
el arcoiris de las cosas al mediodía,
o el de los fosfenos que aparecen al apretar los ojos.
Para el ciego existe una literatura:
el inconfundible lenguaje del tiempo
está escrito en el desgaste de las superficies,
en la porosidad de la ciudad,
en la resequedad de las personas.
Para el ciego, el llamado del destino es
el frenazo de los coches antes de chocarse,
el sonido del cristal cuando se quiebra,
el llanto de una mujer que no sabe llorar.
Autor: Argifonte
lunes, abril 09, 2012
Sintaxis
Todo cuenta en esta finita sucesión de días,
hasta la pestaña que se pierde dentro del ojo durante horas,
o la cáscara de maíz entre los dientes,
o ese reír a medias por las comisuras partidas.
Son los pequeños detalles como grandes historias
que intentan un punto final donde va uno seguido,
y otro seguido,
y otro seguido,
hasta que la primera hoja no es más que una línea
como la que el día dibuja entre el cielo y el agua,
o como la difusa realidad que la niebla bosqueja,
o como esa resignación que provoca no correr bajo la lluvia.
No se puede estimar por adelantado el valor de una caída,
o el de ese profético golpetazo en el codo,
por eso, cuando llega la última palabra,
antes de buscar cómo se conjuga,
es mejor hallar cómo se la borra.
Autor: Argifonte
hasta la pestaña que se pierde dentro del ojo durante horas,
o la cáscara de maíz entre los dientes,
o ese reír a medias por las comisuras partidas.
Son los pequeños detalles como grandes historias
que intentan un punto final donde va uno seguido,
y otro seguido,
y otro seguido,
hasta que la primera hoja no es más que una línea
como la que el día dibuja entre el cielo y el agua,
o como la difusa realidad que la niebla bosqueja,
o como esa resignación que provoca no correr bajo la lluvia.
No se puede estimar por adelantado el valor de una caída,
o el de ese profético golpetazo en el codo,
por eso, cuando llega la última palabra,
antes de buscar cómo se conjuga,
es mejor hallar cómo se la borra.
Autor: Argifonte
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